- Directora de Motocicletas del Intrant propone multas para dueƱos de colmados por infracciones de deliveries; se queja de apoyo del Intrant

Margarita RodrĆguez, la directora del Departamento de Motocicletas del Instituto Nacional de TrĆ”nsito y Transporte Terrestre (Intrant), habla con Ćmpetu de la visión y planes que tiene para regular el trĆ”nsito deĀ motores, un segmento delĀ transporteĀ nacionalĀ que, segĆŗn sus cĆ”lculos, mueve a mĆ”s de 7 millones de pasajeros al mes.

Esa cifra, que la calcula en función de unos 25 viajes al dĆa que realizan unos 10,000 de los casi un millón deĀ motoristasĀ que han logrado inscribir en el Plan Nacional de Registro de Motocicletas, es lo que la convence de que se trata de unĀ sectorĀ que aporta alĀ paĆsĀ y que, por ende, no puede ser obviado.
Su postura la defiende de manera frontal, aunque abierta a escuchar a quien tenga una idea mejor, a pesar de que no siempre ha tenido el apoyo de las autoridades delĀ Intrant.
En unaĀ entrevista en este Diario, RodrĆguez empieza seƱalando que, cuando el 1 de septiembre de 2020 fue designada por el presidente Luis Abinader, como directora de la zona Ozama Metropolitana delĀ Intrant, esperó mĆ”s de un mes antes de aceptar, poniendo comoĀ condición el que tambiĆ©n le dieran el departamento de losĀ motores.
Su rol de presidente del Frente de las Mipymes del Partido Revolucionario Moderno (PRM), que trabajó en la campaƱa que llevó a Abinader al poder, le hacĆa conocedora del impacto que tiene elĀ motoconchoĀ para muchasĀ empresas, un servicio sin el cual, lo mismo que el de deliveries (repartidores), muchas compaƱĆas se caerĆan en elĀ paĆs, afirma.
RodrĆguez estĆ” consciente de la situación de incomodidad y riesgos a los que estos conductores someten a los demĆ”s usuarios de lasĀ vĆasĀ pĆŗblicas, pues ella misma dice que no conduce, aunque sabe, por el caos que generan losĀ motoristas. Ā Pero el problema, dice, se acrecienta por la desatención que siempre hubo con ellos.
«Yo recibà dos millones y medio de motocicletas con un 75 % sin licencia». El dato lo sustenta en los resultados de un plan piloto de registro que hizo con 5,000 motociclistas del Gran Santo Domingo.

Margarita Rodriguez
Sin cifrasĀ confiablesĀ
Como preĆ”mbulo a explicar el alcance del Plan Nacional de Registro de Motocicletas, Margarita RodrĆguez empieza criticando que elĀ paĆsĀ no tuviera ningunaĀ documentaciónĀ sobre losĀ motoristas. Ella les resta fiabilidad a lasĀ cifrasĀ de la Dirección General del Impuestos Internos sobre la cantidad deĀ motoresĀ que hay (casi 3.3 millones a enero pasado), pues dice que ahĆ no se incluye a muchos que llegan por piezas y son ensamblados en elĀ paĆs.Ā TambiĆ©n critica que en todo elĀ paĆsĀ haya una solaĀ escuela vial, que tiene cinco aulas.
«Yo lo que decido es segmentar los sectores que hay dentro del sector motocicletas y priorizo al que transporta personas, pues tiene mÔs incidencia en daños», explica.
ElĀ registro, afirma, le permite saber dónde vive, cĆ©dula y matrĆcula de cada motorista. AdemĆ”s, ha llegado aĀ acuerdosĀ con ocho municipios de la provincia de Santo Domingo para establecer los reglamentos locales que, entre otras cosas, disponen el uso de un chaleco con código Ćŗnico que entregan los cabildos. Con ese código su Departamento certifica la parada, ademĆ”s de que establecieronĀ unĀ GPSĀ para cada uno de los que sirven en esos puntos. A la fecha llevan unos 100,000Ā motoresĀ regulados.
Sobre el comportamiento de los motoristas, dice que le exige un curso en la escuela vial, otro de administración de paradas y ha bancarizado a unos 10,000 (apertura de cuentas bancarias) como parte del proceso de regularización.
Otra idea que tiene RodrĆguez, pero que todavĆa no le acogen, es que, el espacio destinado en la ciudad a las ciclovĆas, sea destinado a losĀ motoristasĀ a determinadas horas.
Ā«Yo estoy dejandoĀ elĀ microtransporteĀ delĀ paĆsĀ organizado. Si yo lo elimino, afecto a esos miles de trabajadores que lo usan para poder llegar a su trabajoĀ».
Multas aĀ colmaderosĀ
En el caso de los que dan servicio a travĆ©s deĀ plataformas digitales, RodrĆguez ya tuvo un acercamiento con lasĀ empresas, porque los conductores, ademĆ”s de andar a toda prisa para ganar premios, ocupan las esquinas. LosĀ acuerdosĀ adelantados con PedidosYa y Uber implica que estasĀ empresasĀ busquen centros de logĆstica en los puntos de mĆ”s demanda.
Con los delivery, la regulación se enfocarÔ en los dueños del colmado. «Tú no tienes que hablar con el delivery, tú le metes una multa al dueño del colmado, porque es un empleado de él», dice. Adelanta que ya tiene acuerdos con tres asociaciones de dueños de colmados para explicarles la situación. «Pero eso lleva un reglamento que tengo que hacerlo en la institución que no piensa en eso».
RodrĆguez dice que muchosĀ motoristasĀ estĆ”n usandoĀ cascosĀ que no los protegen, solo para evitar lasĀ multas.Ā Pretende exigir que cada motor se venda con el casco homologado, que resista golpes, pues -asegura- muchas agencias los venden a parte. Como los homologados pueden costar hasta 6,000 pesos, estĆ” proponiendo un bonocasco, para que, con un aporte del interesando de 1,000 pesos, el gobierno complete el monto.
