• Cruz Cruz permaneció apenas seis meses al frente de la institución; al igual que Edward Sánchez, otro de los jefes policiales identificados con el proceso de transformación, salió mucho antes de completar los dos años.

 

Santo Domingo.- La destitución del mayor general Andrés Modesto Cruz Cruz, apenas seis meses después de asumir la Dirección General de la Policía Nacional, vuelve a poner sobre la mesa las dificultades para armonizar los diferentes grupos, asesores y estructuras que intervienen en la reforma policial, una transformación que el Gobierno considera una de sus principales apuestas institucionales.

Cruz Cruz asumió la Policía el 18 de febrero pasado y fue sustituido esta semana por el mayor general Ernesto Rafael Rodríguez García. Su permanencia de apenas seis meses contrasta con el período máximo de dos años establecido para el director general de la institución y constituye una de las gestiones policiales más breves de las últimas décadas.

Su salida, según informaciones obtenidas por este medio, estuvo precedida por diferencias internas alrededor de la conducción del proceso de reforma, en las que también se vieron involucrados consultores extranjeros contratados para acompañar la transformación policial.

Se formaliza relevo en la Policía Nacional; Cruz Cruz deja la dirección tras seis meses

Las diferencias fueron escalando hasta afectar la relación entre distintos actores que participan en el proceso y terminaron colocando a Cruz Cruz en medio de una disputa que trascendió la conducción cotidiana de la Policía.

Paradójicamente, Cruz Cruz había llegado a la Dirección General con un perfil especialmente vinculado al control interno de la institución y con el mandato de profundizar la reforma policial.

Durante sus primeros cien días definió públicamente como prioridades la profesionalización, la transparencia, la modernización institucional y la recuperación de la confianza ciudadana.

Pero apenas tres meses después de presentar ese primer balance estaba fuera del cargo.

Una historia que se repite

La situación tiene un antecedente durante la propia administración del presidente Luis Abinader.

Edward Sánchez González fue designado director de la Policía al inicio del Gobierno, en agosto de 2020, precisamente cuando comenzaban a colocarse sobre la mesa los primeros planteamientos de una transformación profunda de la institución.

Sánchez era considerado uno de los oficiales con mejores condiciones profesionales para encabezar ese proceso y asumió públicamente el compromiso con la reforma.

Sin embargo, tampoco pudo completar los dos años.

Fue destituido en octubre de 2021, después de aproximadamente 14 meses en el cargo, en medio de una crisis provocada por actuaciones policiales cuestionadas y diferencias alrededor de la conducción de la institución.

Entre los episodios que marcaron aquella gestión estuvo la muerte de los esposos y pastores evangélicos Elizabeth Muñoz y Joel Díaz, abatidos por agentes policiales en Villa Altagracia en marzo de 2021 tras ser confundidos con delincuentes.

El caso provocó una conmoción nacional y se convirtió en uno de los acontecimientos que aceleraron la decisión del Gobierno de impulsar una reforma más profunda de la Policía.

Ahora, cinco años después, otro de los oficiales que había asumido con un perfil favorable a la transformación institucional termina saliendo anticipadamente.

Los dos directores con capacidad y disposición para impulsar cambios dentro de la Policía terminaron atrapados en conflictos que sobrepasaron la gestión ordinaria de la institución.

Cruz Cruz y la disciplina interna

La corta gestión de Cruz Cruz tampoco estuvo exenta de episodios que pusieron a prueba su autoridad frente a actuaciones irregulares de miembros de la institución.

Pocos días después de asumir, varios policías, entre ellos un coronel y un capitán, fueron suspendidos y enviados al Ministerio Público por la presunta sustracción de más de un millón de pesos durante una investigación realizada en San Cristóbal.

Cruz Cruz confirmó entonces que los organismos de control interno mantenían múltiples investigaciones relacionadas con lo que definió como faltas de integridad de miembros de la Policía.

La decisión fue presentada como parte de la política de no tolerar actuaciones incompatibles con el comportamiento exigido a los miembros de la institución.

Otro momento especialmente difícil ocurrió en julio, con la muerte de Darlin Enmanuel Mercado Reyes, de 19 años, quien recibió un disparo de un cabo policial durante una intervención en La Cañada de Guajimía, en Herrera.

El hecho quedó registrado en video y generó una fuerte reacción pública.

La Policía puso al cabo José Francisco Moreta Heredia a disposición del Ministerio Público y Cruz Cruz dispuso posteriormente el relevo del comandante operativo de Santo Domingo Oeste, colocando al coronel Luis Peña Peña al frente de esa jurisdicción.

El episodio volvió a poner en discusión uno de los problemas fundamentales que pretende corregir la reforma: conseguir que los protocolos, entrenamientos y cambios administrativos que se realizan en los niveles superiores de la Policía se reflejen finalmente en la actuación del agente que se encuentra en la calle.

Por: Eldia.com.do
✆ 𝐀𝐠𝐫é𝐠𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐚 𝐭𝐮 𝐖𝐡𝐚𝐭𝐬𝐀𝐩𝐩 𝐞 𝐢𝐧𝐟ó𝐫𝐦𝐚𝐭𝐞 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫: 𝟖𝟐𝟗𝟗𝟖𝟖𝟗𝟗𝟗𝟗

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