

La Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte cuestionó las condiciones en las que se desarrolla la jornada escolar extendida en las escuelas públicas del país y advirtió que, lejos de convertir los centros educativos en espacios atractivos para los estudiantes, el modelo se ha implementado en muchos casos sin las aulas, agua, baños y espacios necesarios.
Menegildo De La Rosa, presidente de la organización, que opera dentro de la Asociación Dominicana de Profesores (ADP), y dos representantes de la entidad señalaron que numerosos centros diseñados para funcionar en dos tandas fueron convertidos a jornada extendida sin que se ampliara su infraestructura, lo que ha provocado hacinamiento para los estudiantes y los docentes.
Como ejemplo, De La Rosa expuso el caso de una escuela que inicialmente atendía a unos 304 estudiantes en dos tandas, con seis aulas.
La jornada escolar, o tanda extendida, amplía el horario de las escuelas a ocho horas diarias. El programa, iniciado en 2012, además de la docencia, fue concebido para incluir talleres complementarios y alimentación gratuita. Ha sido implementada en países como Chile, Colombia y Perú.
Con la implementación de la jornada extendida, explicó De la Rosa, en la escuela señalada se mantuvo la misma cantidad de aulas, baños y disponibilidad de agua, mientras que parte del espacio destinado al recreo fue utilizado para construir un comedor.
«La jornada escolar extendida aquí se está desarrollando en condiciones inhumanas«, afirmó, al describir centros en los que los estudiantes tienen poco espacio para movilizarse, mientras los maestros permanecen a tiempo completo con ellos y, en algunos casos, deben almorzar junto a los alumnos porque ni siquiera cuentan con un espacio destinado para su descanso.
La propuesta original
La organización también cuestionó que la jornada extendida no haya desarrollado plenamente la propuesta original de incorporar actividades complementarias después del horario de las asignaturas fundamentales.
Según explicó, la idea era que en ese segundo tramo de la jornada también pudieran participar monitores de deportes, música y personas de la comunidad con conocimientos en áreas como repostería, arreglo del cabello, pintura y manicura.
Advirtieron que, en los primeros ensayos del modelo, sí se incorporaron monitores para estas actividades y se obtuvieron resultados positivos, pero posteriormente no se habría realizado la inversión necesaria para mantener y ampliar esa oferta.
Para la corriente magisterial, la falta de estas actividades y de una oferta curricular acorde con los nuevos tiempos ha provocado que la escuela pierda su capacidad de atraer a los estudiantes y se convierta principalmente en un espacio donde estos reciben alimentación y permanecen durante gran parte del día.
«La escuela ha dejado de ser un lugar de atracción, un lugar de alegría, un lugar de canto y se ha convertido en una cárcel en donde los niños se sienten, de alguna manera, prisioneros», sostuvo De La Rosa. La situación, agregó, también afecta a los docentes.
«La Tesorería de la Seguridad Social y las AFP privadas tienen retenidos fondos de los maestros desde el 2010», denunció el secretario general de la Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte, Rafael Feliz.
De acuerdo con el dirigente, esos fondos corresponden a aportes realizados por docentes y deberían ser administrados por el Instituto Nacional de Bienestar Magisterial (Inabima), «que es a quien le corresponde manejar todos los fondos de pensiones y jubilaciones de los maestros», establecido en las leyes 87-01, de Seguridad Social y 451-08 que norma el sistema especial de pensiones, jubilaciones y plan de retiro de los trabajadores de la educación.
Según explicó el dirigente, el origen de la controversia se remonta a la entrada en funcionamiento del componente de pensiones del Sistema Dominicano de Seguridad Social.
Feliz afirmó que alrededor de 35,000 maestros fueron afiliados a las administradoras de fondos de pensiones, pese a que ya estaban en su sistema de pensiones. Posteriormente, tras movilizaciones y reclamaciones desarrolladas entre 2007 y 2008, una parte de los afiliados y de los recursos habría retornado al Inabima.
Sin embargo, acotó, quedaron pendientes aportes correspondientes a 4,951 docentes, bajo el argumento de que se habían generado por relaciones laborales con otros empleadores. El dirigente aseguró que en 2017 esos recursos ascendían a aproximadamente 950 millones de pesos y que posteriormente continuaron aumentando hasta superar los 6,000 millones de pesos que, según el dirigente, permanecen actualmente bajo control de la Tesorería de la Seguridad Social.
El secretario general de la Corriente Magisterial indicó que la agrupación acudirá a tribunales y cualquier otra instancia para exigir la transferencia de los citados fondos.
Salud mental, maestros
La organización afirmó que un estudio sobre la salud mental de los maestros ha identificado problemas de estrés, ansiedad y agotamiento, además de otras afecciones asociadas a las condiciones en las que desarrollan su trabajo.
La Corriente Magisterial Juan Pablo Duarte planteó que una transformación real del sistema educativo debe incluir una mayor inversión en infraestructura y en la actualización curricular, particularmente para preparar a los estudiantes para la era digital y de la inteligencia artificial.
En ese sentido, cuestionó que en muchos centros educativos no existan laboratorios de informática, física o biología, ni condiciones para desarrollar áreas como robótica y otras competencias vinculadas con las nuevas tecnologías, pese a que se plantea la adopción de enfoques como STEM.
Según su planteamiento, parte del desafío está en que los jóvenes no encuentran en la escuela una oferta que responda a las competencias y oportunidades que exige el contexto actual. Por ello, consideran necesario fortalecer tanto las áreas básicas, como la formación tecnológica y las actividades que permitan desarrollar talentos. «Un niño debe salir de la escuela sabiendo manejar una computadora de primera generación, porque cuando vaya a la empresa eso es lo que le van a presentar», sostuvo el dirigente magisterial.
Los dirigentes coincidieron en que el sistema educativo llega al nuevo período con problemas que todavía requieren respuestas del Ministerio de Educación (Minerd), aunque aseguraron que el magisterio está comprometido con el comienzo de las clases.
Para los representantes magisteriales, los desafíos del nuevo período escolar no se limitan a garantizar que los centros abran sus puertas. Reclamaron mayor atención a la comprensión lectora, el razonamiento lógico y la capacidad de los estudiantes para analizar y utilizar la información.
Por. Nicole Izquierdo / Paola Wisky / DL
