
- La escuela funciona en una sola aula y enfrenta frecuentes apagones sin contar con un inversor.
- El director también se desempeña como maestro; sin embargo, solo recibe salario como docente.
Su experiencia le ha enseñado que una escuela puede tener pocos estudiantes y, aun así, muchas responsabilidades. En Lluvina debe atender cuatro grados y, al mismo tiempo, cumplir con las funciones administrativas de la dirección, no obstante, solo recibe el salario de un maestro, pero no así el de director.»Ser maestro no es un trabajo, es una labor social», dice.
El reclamo
Rosario pide al Ministerio de Educación que se reconozca la labor de los maestros que, como él, dirigen escuelas unitarias mientras continúan impartiendo docencia.
Sostiene que cumplen funciones de dirección y enseñanza, pero solo reciben el pago correspondiente a la labor docente.
«Que se nos tome esa parte en cuenta«, solicita.

Una escuela que ha resistido por décadas
La escuela Pedro Henríquez Ureña tiene varias décadas de historia. Antes funcionaba en una pequeña estructura de madera y con piso de tierra, hasta que se construyó el plantel actual, que cuenta con un aula y un baño, pero no tiene comedor. Por eso, los niños almuerzan al aire libre, sentados en unos bancos ubicados en el patio.
Los estudiantes estaban en su hora de almuerzo.![[object HTMLTextAreaElement]](https://i0.wp.com/resources.diariolibre.com/images/2026/09/28/28092026-escuela-pedro-henriquez-urena-en-bayaguana-adriana-suels--45-06817085.jpg?fit=640%2C350&ssl=1)
El docente explicó que este centro también tuvo una matrícula mayor, pero la salida de las familias fue reduciendo el número de estudiantes.
El primer grado de primaria comparte espacio con segundo, mientras cuarto y quinto forman otro grupo dentro de la misma jornada y dentro de la única aula que existe. Tres maestros sostienen una tanda extendida y adaptan la enseñanza a las necesidades de cada estudiante.

Son pocos niños, pero para la comunidad representan algo más que una matrícula.
Rosario sostiene que mientras haya familias y niños en Lluvina que necesiten estudiar cerca de sus hogares, la escuela seguirá teniendo una razón para permanecer abierta.
Por. Yari Tapia / foto: Adriana Suels / DL
