
La mano de obra haitiana ha sido fundamental en los últimos años en la república dominicana, y San Juan no ha sido la excepción, las construcciones y la agricultura han sido fuentes de trabajo de estos nacionales haitianos, donde los dominicanos hace mucho perdieron el interés por poca rentabilidad en pagos en estos sectores de la economía.
El Sanjuanero o dominicano, no ve como su necesidad trabajar en estos rubros antes mencionados, ya que los mismos no son rentables y el salario es muy deprimente. Prefieren hacer otra cosa.
Los haitianos trabajan en estos sectores de manera informal por necesidad y la crisis que afronta su país, pero sin ningún tipo de regulación, a sabiendas que es incorrecto, pero los empresarios de la construcción y la agricultura, no tienen opciones, y ahora la situación empeora con las políticas migratorias desacertadas del presidente Luís Abinader, los haitianos han sido deportados la gran mayoría, otros se han ido por voluntad propia, y la situación de con quién contar para la mano de obra se está tornando tormentosa.

Luís Abinader forzó tanto el mingo, que las bolas no quieren entrar en los huecos del billar.
¿Y ahora, qué harán los constructores, inmobiliarios y los agricultores?
¿quién responde por favor?
El juego está trancado, con doble seis en la mano.
Somos @Solísínforma.
¡EL QUE INVENTÓ ESTA VAINA!
✆ 𝐀𝐠𝐫é𝐠𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐚 𝐭𝐮 𝐖𝐡𝐚𝐭𝐬𝐀𝐩𝐩 𝐞 𝐢𝐧𝐟ó𝐫𝐦𝐚𝐭𝐞 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫: 𝟖𝟐𝟗𝟗𝟖𝟖𝟗𝟗𝟗𝟗
