

“noviembre mortal” Como si pareciera el título de una película, el mes de noviembre deja un saldo de alrededor de casi 40 muertos y decenas de heridos en dos hechos fatales que suscitan uno del otro.
El primero de estos fatales momentos es el de las lluvias del 18, fecha que quedara plasmada en cada cabeza de un dominicano por la agresividad de estas lluvias incesantes de un fin de semana prolongándose el día citado, la crecida de ríos, arroyos, cañadas y desbordamiento del sistema pluvial en varios sectores de la capital dominicana, y el colapso de una pared del paso a desnivel en la intersección de las avenidas 27 de Febrero y Máximo Gómez, sepultando y llevándose victimas a su paso; un total de 30 fallecidos, muchos heridos y cientos de desplazados.
Ese día las lluvias sobre el Gran Santo Domingo no solo evocan la memoria de Georges que produjo 409 milímetros de lluvia, sino que las superan significativamente, alcanzando un total de 431, según revelan los informes oficiales, ha sido el registro más alto.
Según el último boletín del Centro de Operaciones de Emergencia, 21 muertos y al menos 965 personas fueron albergadas en 9 centros. Además, 37,060 personas fueron movilizadas a áreas seguras. Además, se realizaron 2,587 rescates.
Reportes de medios de comunicación citaron 30 los muertos.
El segundo de los hechos, el más reciente ocurrido en la mañana de este pasado 29 de noviembre, donde una patana cargada de cemento con aparente desperfecto de mecánica en los frenos chocó con un minibús de pasajeros público, llevándoselo por detrás, y cayendo los dos a un precipicio, diez de sus habitantes y 17 heridos en un accidente ocurrido en la carretera Sánchez, en el sector de Quita Sueño, de Haina.
De acuerdo con testigos y según muestra una cámara de vigilancia, el accidente se produjo cuando la patana bajaba por una pendiente en dirección oeste- este e impactó al autobús en momentos en que este montaba un pasajero, antes de las 7:00 de la mañana.
Ambos vehículos fueron a parar a una cañada, conocida como «El Hoyo de Yoya», que tiene una profundidad de unos de veinte pies. El autobús, con capacidad para unos 32 pasajeros, quedó convertido en un amasijo de metal y de la patana solo la cola, o plataforma de carga, quedó intacta. Las autoridades investigan la causa del aparatoso accidente.
La continuación de la búsqueda fue suspendida para continuarla al día siguiente.
Por. Hector Solis.
✆ 𝐀𝐠𝐫é𝐠𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐚 𝐭𝐮 𝐖𝐡𝐚𝐭𝐬𝐀𝐩𝐩 𝐞 𝐢𝐧𝐟ó𝐫𝐦𝐚𝐭𝐞 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫: 𝟖𝟐𝟗𝟗𝟖𝟖𝟗𝟗𝟗𝟗
