

La derechista Keiko Fujimori ganó las elecciones presidenciales de Perú para el periodo 2026-2031, tras el cierre del escrutinio de la segunda vuelta electoral 22 días después de la votación, y comentó este lunes que recibía los resultados con gran responsabilidad porque estará al frente de un país «dividido».
Este lunes, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) presentó los resultados finales de la elección al 100 % de actas, donde se confirmó que Fujimori obtuvo el 50,135 % de los votos válidos, al recibir 9.223.396 sufragios, frente al 49,865 % del candidato izquierdista Roberto Sánchez, que sumó un total de 9.173.755 papeletas.
La hija y heredera política del expresidente Alberto Fujimori (1990-2000) se impuso a Sánchez por 49.641 votos en su cuarta postulación a la presidencia de Perú, después de haber perdido en segunda vuelta contra Ollanta Humala (2011), Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2021).

Keiko Fujimori es la heredera de una dinastía política que divide a los peruanos.
Proclamación prevista para el 3 de julio
Fujimori también dijo esperar la proclamación del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) «con mucha humildad, prudencia y responsabilidad», en un mensaje compartido en su cuenta de la red social X acompañado de una bandera del Perú.
El JNE tiene previsto proclamar oficialmente los resultados el próximo viernes 3 de julio, en un acto donde Fujimori será declarada presidenta electa del país, mientras que el 15 de julio recibirá las credenciales y el 28 de julio será investida presidenta en un acto en el Parlamento con motivo del día nacional de Perú.
Keiko Fujimori, la heredera del fujimorismo que busca la presidencia por cuarta vez
A Keiko Fujimori se le pueden discutir muchas cosas, pero no su perseverancia: tras tres derrotas, la candidata de Fuerza Popular pasó por cuarta vez consecutiva a la segunda vuelta.
Keiko se ha convertido en una de las pocas figuras duraderas en la política peruana, que en los últimos años ha devorado a sus dirigentes al ritmo frenético de los sucesivos escándalos de corrupción.
Ella también tuvo su propio escándalo: un caso de lavado de activos en el marco de Odebrecht. Pero incluso después de pasar por la cárcel, el Tribunal Constitucional terminó archivando el proceso. La sentencia le permitió volver a ser candidata justo a tiempo para estas elecciones.
Para seducir a los votantes cansados de la corrupción e inseguridad, Fujimori no dudó en reivindicar el legado de su padre, quien falleció en 2024 y pasó alrededor de 16 años en prisión tras ser condenado por crímenes de lesa humanidad.
Con el lema electoral de «vuelve el orden», intentó asociar su imagen a aquella que tienen los admiradores de Alberto Fujimori: un líder decidido que estabilizó un país golpeado por la crisis económica y la violencia del Sendero Luminoso en la década de 1990.
No obstante, su padre sigue siendo una figura que genera división en Perú y muchos recuerdan también las violaciones de los derechos humanos ocurridas bajo su mando, así como los duros recortes derivados de sus reformas económicas.
Su apellido es su gran activo político, pero también su principal rémora. De hecho, la figura de Keiko siempre ha ido de la mano de la de su padre.

Alberto Fujimori y su hija Keiko en el año 2006, en Santiago de Chile.
Nacida en 1975 y primogénita de cuatro hermanos, a ella le correspondió asumir el rol institucional de primera dama de Perú cuando el matrimonio de sus padres se rompió.
Fue entonces que los peruanos conocieron a una joven Keiko como acompañante de su padre en actos públicos y viajes de Estado.
Tras estudiar Administración de Empresas en EE.UU., regresó a Perú y se dedicó plenamente a la política.
En 2006, con su padre ya detenido en Chile, fue elegida congresista por primera vez.
Cinco años después se presentó como candidata a la presidencia. Lo intentó de nuevo en 2016 y 2021, perdiendo en cada oportunidad contra políticos que no llegaron al final de sus mandatos.
Aun así, mantuvo el liderazgo indiscutido dentro del fujimorismo, por el que luchó aún a costa de frenar la salida de la cárcel de su padre (que luego pidió) y de deteriorar las relaciones con su hermano Kenji.
En 2022 se separó del empresario estadounidense Mark Vito, con el que tuvo dos hijas y que ahora es parte del mundo de la televisión y la farándula peruanas.
Esta es la primera vez que Keiko Fujimori es candidata a la presidencia tras la muerte de su padre. Durante la campaña intentó rentabilizar aún más ese capital político y la sensación de muchos peruanos de que el país vive una situación excepcional que requiere mano dura como la que él supo aplicar.
Entre sus propuestas está la construcción de megacárceles de máxima seguridad y retirar a Perú de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
( Con información de EFE y BBC Mundo)
✆ 𝐀𝐠𝐫é𝐠𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐚 𝐭𝐮 𝐖𝐡𝐚𝐭𝐬𝐀𝐩𝐩 𝐞 𝐢𝐧𝐟ó𝐫𝐦𝐚𝐭𝐞 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫: 𝟖𝟐𝟗𝟗𝟖𝟖𝟗𝟗𝟗𝟗
