

San Juan. RD. – La crisis del agua potable en San Juan de la Maguana ha llegado a un nivel desesperante. Los constantes cortes del servicio por parte del Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillado (INAPA) mantienen a cientos de familias en la incertidumbre: mientras algunos sectores llevan semanas sin recibir agua por las tuberías, otros apenas disfrutan del servicio durante dos días antes de volver a enfrentar la escasez. La indignación crece entre ciudadanos que aseguran no soportar más un problema que se ha vuelto parte de su vida cotidiana.
El principal obstáculo sigue siendo la antigua obra de toma del acueducto, ubicada en el río de Cañafistol. Cada vez que las lluvias aumentan el caudal, el río arrastra lodo, palos y sedimentos, obligando a suspender el funcionamiento del sistema y dejando a la ciudad sin agua potable. A esta situación se suma el acelerado crecimiento urbano, con nuevos residenciales y edificios que han sobrepasado la capacidad de un acueducto obsoleto que ya no responde a la demanda de la población.
Las consecuencias se sienten tanto en los hogares como en la economía. Miles de familias deben destinar parte de sus ingresos a comprar agua embotellada o contratar camiones cisterna para cubrir necesidades básicas, mientras comercios y otros sectores también sufren los efectos de un suministro altamente intermitente que afecta la calidad de vida y el desarrollo de la provincia.
Ante esta realidad, crece el llamado para que el presidente Luis Abinader convierta en acciones las promesas de atender la crisis hídrica de San Juan. Diversos sectores reclaman una solución definitiva, que incluya la construcción de una nueva obra de toma desde la presa de Sabaneta, capaz de garantizar un servicio de agua potable estable y poner fin a un problema que por décadas ha castigado a miles de sanjuaneros.
Por. Héctor Solis
✆ 𝐀𝐠𝐫é𝐠𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐚 𝐭𝐮 𝐖𝐡𝐚𝐭𝐬𝐀𝐩𝐩 𝐞 𝐢𝐧𝐟ó𝐫𝐦𝐚𝐭𝐞 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫: 𝟖𝟐𝟗𝟗𝟖𝟖𝟗𝟗𝟗𝟗
