La gasolina premium y el gasoil óptimo registran las mayores alzas, mientras el Gobierno mantiene subsidios millonarios para contener el impacto de los precios internacionales.

 

Los precios de los principales combustibles en República Dominicana han experimentado un marcado aumento durante los primeros ocho meses de 2026, pese a la política de subsidios aplicada por el Gobierno para contener el impacto de la volatilidad internacional.

Entre enero y agosto, la gasolina premium y el gasoil óptimo acumulan incrementos de hasta 51 pesos por galón, mientras la gasolina regular y el gasoil regular han subido 32 pesos.

El comportamiento de los precios refleja, en buena medida, el impacto que ha tenido sobre el mercado energético internacional la guerra en Medio Oriente, particularmente el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán, que elevó la incertidumbre sobre el suministro de crudo y provocó fuertes movimientos en los precios internacionales del petróleo.

Un inicio de año con precios congelados

El año comenzó con los principales combustibles congelados. Durante las primeras semanas de enero, la gasolina premium se comercializaba a 290.10 pesos por galón, la regular a 272.50, el gasoil regular a 224.80 y el gasoil óptimo a 242.10 pesos.

El GLP, en tanto, se situaba en 137.20 pesos por galón, mientras el gas natural se mantenía en 43.97 pesos por metro cúbico.

Ese comportamiento se mantuvo durante febrero, cuando el Gobierno absorbió parte de las presiones externas mediante subsidios y decidió conservar la misma estructura de precios.

Marzo marca el giro por la guerra en Medio Oriente

El panorama cambió en marzo. A unas dos semanas del inicio de la escalada bélica entre Estados Unidos e Israel contra Irán, el mercado petrolero internacional comenzó a reflejar el temor a una mayor interrupción del suministro de crudo y al encarecimiento del transporte de hidrocarburos.

La República Dominicana, altamente dependiente de las importaciones de combustibles, comenzó a sentir rápidamente ese impacto.

Ante lo que calificó como una «volatilidad extrema» de los mercados petroleros, el Gobierno dominicano dispuso un aumento de 5 pesos por galón para las gasolinas premium y regular, así como para los dos tipos de gasoil, durante la semana del 14 al 20 de marzo.

La gasolina premium pasó entonces a 295.10 pesos, la regular a 277.50, el gasoil regular a 229.80 y el gasoil óptimo a 247.10 pesos.

Sin embargo, el ajuste trasladado a los consumidores fue mucho menor que el que habría correspondido de aplicarse completamente el aumento internacional.

Para amortiguar el golpe, el Gobierno anunció un subsidio de 1,189.8 millones de pesos solamente para esa semana, más del doble de los 544.8 millones de pesos destinados la semana anterior. El GLP fue mantenido congelado en 137.20 pesos por galón.

El episodio marcó un punto de inflexión en el comportamiento de los combustibles durante el año: a partir de entonces, el Estado tuvo que destinar mayores recursos para evitar que la escalada internacional se trasladara íntegramente al mercado dominicano.

El petróleo como canal de transmisión

La razón del impacto sobre República Dominicana es directa: los aumentos internacionales del petróleo terminan reflejándose en el costo de los combustibles importados, del transporte y, posteriormente, en otros bienes y servicios.

La tensión en Medio Oriente elevó además la preocupación por las rutas utilizadas para transportar petróleo y derivados. Cualquier amenaza sobre las principales vías de navegación de la región puede generar aumentos inmediatos en las cotizaciones internacionales, incluso antes de que se produzca una interrupción prolongada del suministro.

Para una economía importadora neta de hidrocarburos como la dominicana, esa volatilidad se convierte rápidamente en presión sobre los precios internos.

El Gobierno, por ello, optó durante buena parte del año por utilizar subsidios como mecanismo de contención. La estrategia permitió moderar el impacto sobre los consumidores, aunque al mismo tiempo incrementó el costo fiscal de mantener los precios parcialmente congelados.

Abril y mayo mantienen la presión

Durante abril y mayo, los precios de los principales combustibles permanecieron en los niveles alcanzados en marzo. Sin embargo, hacia finales de mayo y durante junio se produjo una nueva escalada.

Para finales de junio, la gasolina premium llegó a 341.10 pesos por galón, mientras la regular alcanzó 310.50. El gasoil regular se situó en 262.80 y el óptimo en 293.10 pesos.

Los registros muestran que, solo entre finales de mayo y junio, las gasolinas y el gasoil experimentaron varios ajustes al alza.

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Infografía
Imagen de archivo muestra a un empleado de una gasolinera en República Dominicana. (NEAL CRUZ/DIARIO LIBRE)

Julio da un respiro.

Julio representó un alivio parcial para los consumidores. El Gobierno aplicó reducciones en los principales combustibles durante las primeras semanas del mes.

Para la semana del 4 al 10 de julio, por ejemplo, la gasolina regular bajó 5 pesos por galón y el gasoil regular también 5 pesos, mientras la premium y el gasoil óptimo disminuyeron 3 pesos.

Posteriormente, los precios se estabilizaron. Para la semana del 18 al 24 de julio, la gasolina premium se mantuvo en 338.10 pesos, la regular en 302.50, el gasoil regular en 254.80 y el óptimo en 290.10 pesos.

El GLP, que había descendido a 135.20 pesos, también permaneció sin cambios.

Aun con las rebajas de julio, los precios permanecieron considerablemente por encima de los registrados al inicio del año.

Agosto vuelve a presionar

Para la semana del 8 al 14 de agosto, el Gobierno dispuso nuevos aumentos en los cuatro combustibles de mayor consumo.

La gasolina premium y el gasoil óptimo subieron 3 pesos por galón, mientras la gasolina regular y el gasoil regular aumentaron 2 pesos.

Con estos ajustes, la gasolina premium alcanza 341.10 pesos por galón, frente a los 290.10 pesos de enero. Esto representa un incremento de 51 pesos, equivalente a alrededor del 17.6 %.

  • La gasolina regular pasa de 272.50 a 304.50 pesos, un aumento de 32 pesos (11.7 %).
  • El gasoil regular sube de 224.80 a 256.80 pesos, también 32 pesos, para un incremento de 14.2 %.
  • Mientras, el gasoil óptimo pasa de 242.10 a 293.10 pesos, para un aumento de 51 pesos, equivalente a 21.1 %.

El GLP, la excepción

El GLP constituye la excepción entre los principales combustibles.

Su precio baja de 137.20 pesos en enero a 135.20 pesos en agosto, una reducción de 2 pesos por galón, equivalente a 1.5 %.

El gas natural, por su parte, permanece en 43.97 pesos por metro cúbico.

Más de RD$22,000 millones para contener el impacto

El comportamiento de los precios ha estado acompañado por un elevado esfuerzo fiscal.

En julio, el Gobierno informó que había destinado 22,198.3 millones de pesos en subsidios durante el año para amortiguar el impacto de las alzas internacionales y evitar que estas se trasladaran completamente a los consumidores.

Solo para la semana del 18 al 24 de julio fueron asignados 875.3 millones de pesos.

El episodio de marzo permite dimensionar la magnitud del esfuerzo fiscal: en una sola semana, cuando la escalada bélica en Medio Oriente disparó la volatilidad del mercado petrolero, el Gobierno tuvo que comprometer casi 1,200 millones de pesos para limitar el aumento que finalmente llegó a los consumidores.

Así, detrás de los precios que aparecen cada semana en las estaciones de servicio existe una segunda realidad: mientras los consumidores han enfrentado aumentos acumulados de hasta 51 pesos por galón, el Estado ha utilizado miles de millones de pesos para evitar que el impacto de la crisis internacional sea todavía mayor.

La evolución de los combustibles durante 2026 muestra, en definitiva, cómo un conflicto militar ocurrido a miles de kilómetros del Caribe puede terminar impactando directamente el bolsillo dominicano y, al mismo tiempo, presionar las cuentas públicas mediante una política de subsidios destinada a contener ese efecto.

✆ 𝐀𝐠𝐫é𝐠𝐚𝐧𝐨𝐬 𝐚 𝐭𝐮 𝐖𝐡𝐚𝐭𝐬𝐀𝐩𝐩 𝐞 𝐢𝐧𝐟ó𝐫𝐦𝐚𝐭𝐞 𝐦𝐞𝐣𝐨𝐫: 𝟖𝟐𝟗𝟗𝟖𝟖𝟗𝟗𝟗𝟗

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